Hoy en Sweet Ale vamos a enseñaros un trocito de nuestro paraíso en Galicia. Nos vamos a las Rías Baixas, a disfrutar de un paseo precioso al borde del Océano Atlántico. Empezaremos navegando por la Ría de Vigo, veremos una fábrica ballenera de conservas en ruinas, pasearemos por la playa de Limens y caminaremos por un sendero al borde del mar, con rincones preciosos que os invito a descubrir. Además te recomendaremos un sitio donde comer, para reponer fuerzas y seguir el paseo. Un plan muy chulo para hacer en familia. Nos acompañas??

Vamos a cruzar hacia Cangas, un pueblecito marinero situado en la costa situada frente a Vigo.

Tenemos la opción de ir en coche

o por el contrario

cruzar la Ría de Vigo en barco, que es la opción que escogimos.

Así que nos dirigimos hacia el puerto deportivo, y de ahí vamos al espigón donde salen los barcos hacia Cangas.

Compramos los billetes en el edificio situado justo enfrente de donde salen los barcos, para hacer el trayecto Vigo – Cangas, que cuesta 2,20€. Los barcos de Vigo a Cangas salen a las medias horas y de Cangas a Vigo salen a las horas en punto.

En este enlace tenéis toda la información de Horarios y Tarifas Barco Vigo – Cangas – Vigo.

Todos a bordo que zarpamos!!

Este plan que os contamos es muy agradable para hacer un día de buen tiempo.

Llegamos al puerto de Cangas

Y empezamos nuestro paseo dejando siempre el mar a la izquierda y siguiendo la costa. Pasamos por la nave de Frigoríficos del Morrazo y nos dirigimos a Liméns.

Esta ruta nos lleva por la antigua fábrica de Massó Hermanos. Fue una de las grandes empresas conserveras de Galicia, y su paisaje industrial forma parte del litoral gallego. Fue fundada en 1894 por importantes promotores catalanes afincados en Galicia.

En 1941  se inauguró esta fábrica en Cangas do Morrazo, en un terreno de 20 hectáreas al borde del mar.

Las instalaciones incluían varaderos, talleres, una factoría ballenera, fábrica de hielo y otra de harinas de pescado.

El reloj de la fábrica señala la hora a la que se paralizó la actividad de la fábrica en 1985.

La industria Massó representa un claro ejemplo de la importancia que la pesca, la salazón y la industria conservera tuvieron en el desarrollo industrial de Galicia.

Estas fotos pertenecen a la colección de fotografías de 1941 del Museo Massó.

La fábrica de conservas de Massó es un ejemplo de arquitectura industrial modernista. Esta fábrica fue inaugurada en 1942.

Durante muchos años, el sonido de la sirena de la fábrica de Massó formaba parte de la vida de la gente de Cangas.

El mar en Galicia siempre tuvo siempre mucho protagonismo, al ser la principal fuente de ingresos de muchas familias.

Seguimos nuestro paseo, disfrutando de un precioso día de sol al borde del mar

Encontramos pequeños espigones, que nos hacen bajar para ver el mar más de cerca

Continuando nuestro paseo, llegamos a la playa de Areamilla, una de las más bonitas de la zona. Esta playa nos encanta por su arena fina blanca. Está muy protegida por su orientación suroeste y tiene aguas muy tranquilas.

Playa Areamilla

Continuamos nuestro paseo, que nos va llevando por la línea de la costa, pero a veces atraviesa pequeños tramos de bosque de pinos y eucaliptos.

Y nos encontramos con un túnel que es el único camino para poder continuar nuestro paseo.

¿Entramos?

Este túnel está excavado en la roca y al salir nos espera otra vez el precioso paisaje del mar

Aprovechamos alguna roca o un banco para hacer un pequeño descanso

o simplemente disfrutar de las vistas al mar

Desde el paseo subimos al bosque que tenemos a nuestra derecha, donde descubrimos una cueva

Como quien no quiere la cosa llegamos a la playa de Limens, una de las playas más bonitas y turísticas de la península del Morrazo.

Cuando muchas veces decimos que Galicia es azul y verde, nos referimos a imágenes como estas:

Con la caminata parece que nos está entrando el hambre, así que como hay que reponer fuerzas, nos dirigimos al Bar Broullón; que está situado a unos 50 metros pasando la playa de Limens. Os lo recomendamos como una parada imprescindible en este paseo!

En el Bar Broullón comimos un pulpo á feira, almejas; carne asada para los niños y cocido para los mayores

Justo en una explanada cerca del bar hay una pequeña Capilla.

Ahora toca volver de regreso, así que ahora, con el mar a nuestra derecha, deshacemos el camino, por el mismo sitio por donde vinimos

Hasta llegar a Cangas

Este es un mapa del recorrido que hicimos.

Este trayecto dura una hora aproximadamente, unos 10 km en total (ida y vuelta).

Hasta que esperamos que salga el barco de vuelta, hacemos tiempo en los columpios que están en el paseo al lado del puerto de Cangas.

Y volvemos en el barco de regreso a casa

con la preciosa luz del atardecer sobre el mar; agotados pero con la sensación de haber aprovechado el día

Esperamos que os haya gustado este plan que hoy os proponemos, perfecto para disfrutar del aire puro y las vistas al mar.