Hoy en Sweet Ale vamos a enseñaros un viaje que hicimos con los niños, por Bretaña y Normandía, hace ya varios años. Un viaje precioso que hoy vamos a recordar porque fue muy especial; éramos un grupo numeroso y los niños eran muy pequeños. Recorrimos el noroeste de Francia, durante tres semanas, en coche. Un viaje sin prisas, deteniéndonos en los pueblecitos que sabíamos que eran más bonitos y en aquellos que nos llamaron más la atención.

Hoy vamos a recorrer la parte de Francia más rural, la que más se parece a Galicia, con sus pueblos de piedra y sus historias de piratas. Veremos Castillos y playas interminables, que fueron testigo de importantes acontecimientos históricos, y pueblecitos marineros medievales que os van a enamorar. Compartimos el sonido de la gaita que suena tanto en Galicia como en Bretaña, somos pueblos celtas que tenemos nuestras leyendas, nuestra propia lengua y bandera, nuestro amor por el mar que en muchas ocasiones es nuestro medio de vida. Así que hoy en Sweet Ale …

Nos vamos a Bretaña y Normandía!!

Tengo que reconocer que el planteamiento del viaje fue muy relajado, contábamos con la ventaja de que los mayores ya habíamos hecho este viaje sin niños; por lo tanto, si no visitábamos alguno de los pueblecitos más importantes… no pasaba nada, y por otro lado teníamos tres semanas por delante, así que … con calma.

Hicimos este viaje con unos amigos con los que siempre viajábamos en aquella época.

Echando la vista atrás, ahora pienso que éramos unos valientes; viajar durante tres semanas con 6 niños pequeños parecía una locura!! Sin embargo, en mi opinion, yo creo que

los niños que están acostumbrados a viajar desde pequeños, tienen más facilidad para adaptarse a situaciones distintas, a ser más flexibles y tolerantes.

Aunque como podéis ver, parte del equipo con el que viajábamos aquel mes de Agosto de 2009, no tenía mucha pinta de querer andar mucho, se portaron de maravilla y demostraron ser unos auténticos bretones !!

Así que hoy en Sweet Ale, vamos a proponemos este destino tan interesante para vuestras próximas vacaciones. Seguro que si no conocéis esta zona, después de ver esto empezaréis a valorar Bretaña y Normandía, como futuro destino, porque de verdad que es un viaje precioso que merece la pena !!

 Salimos de Vigo  –   nuestra primera parada fue en Burgos para comer en la Taberna del Landa  (que es parada obligatoria en nuestros viajes a Francia)   –   dormimos en Vitoria y el primer punto de entrada hacia la Bretaña francesa fue:   La Rochelle.

BRETAÑA

La Bretaña francesa es una pequeña península, que se extiende hasta el Océano Atlántico,

entre el Canal de la Mancha y el Golfo de Vizcaya, al sur.

Estos son los pueblos que visitamos en nuestro viaje a BRETAÑA y NORMANDÍA.

  • La Rochelle
  • Rennes
  • Vitré
  • Fougerés
  • Vannes
  • Quimper
  • Pont-Aven
  • Locronan
  • Saint-Malo
  • Dinan
  • Pointe du Raz
  • Giverny
  • Mont-Saint-Michel
  • Rouen
  • Honfleur
  • Playas desembarco Normandía
  • Arromanches
  • Caen
  • Chartres

En Bretaña nos esperan acantilados espectaculares sobre el mar, preciosos pueblecitos medievales y marineros.

La Rochelle

Originariamente era un pueblo de pescadores que fue hasta 1372, en la Guerra de los Cien Años, pasó a manos francesas. Es uno de los lugares imprescindibles para empezar un viaje hacia Bretaña.

El puerto de La Rochelle está flanqueado por unas impresionantes torres medievales.

Actualmente hay tres puertos, uno comercial, otro de pesca y por último el famoso puerto de recreo, donde se celebra un famoso salón náutico.

Las terrazas del puerto están muy animadas para tomar algo.

Continuamos nuestro viaje hacia Rennes, la ciudad donde establecimos la base para hacer nuestras excursiones.

Rennes

Rennes es la capital de la Bretaña Francesa. Reúne lo mejor de las grandes ciudades francesas por sus calles históricas, sus majestuosas fachadas, su encanto en una ciudad no demasiado grande, perfecta para hacerse con ella enseguida. Una ciudad animada y con mucha vida en la calle.

El barrio medieval de Rennes tiene el mayor número de construcciones con entramado de madera de toda Bretaña.

Está a menos de una hora del mar y de los principales puntos turísticos de Bretaña.

Vitré:

Este pueblecito medieval conserva muchas joyas arquitectónicas y edificios de gran importancia, construidos entre los siglos XV y XVI. Su origen se remonta al año 1.000 cuando se fusionaron en este pueblo todas las aldeas de los alrededores. Vitré está situado a unos 40 km de Rennes.

Vitré está asentado sobre un peñasco y su castillo del siglo XI, domina toda la campiña. Esta ciudad medieval nos recuerda el papel defensivo que jugaron todos los pueblos de esta zona de Francia durante las guerras.

Castillo medieval

Este castillo es un ejemplo de la arquitectura militar de la Edad Media, una auténtica fortaleza cuya misión principal era defender la entrada a Bretaña.

El castillo domina todo el pueblo

Fougerés:

Fougerés destaca por sus amplios espacios verdes, el colorido de las flores que decoran los jardines y el imponente Castillo del año 1020, que hace que todo el pueblo parezca salido de un cuento. Está situado a 50 km de Rennes aproximadamente.

Casas de entramado de madera.

Vannes

La ciudad de Vannes fue el lugar donde estaba la residencia de los duques de Bretaña. Esta ciudad medieval ha sabido conservar su riqueza arquitectónica, como son sus murallas del siglo XIII, que es el principal elemento del paisaje de Vannes, con 1.500 años de historia.

El lavadero de Garenne, situado sobre el río Marle en una de las zonas más fotografiadas de Vannes. A pesar de su apariencia antigua, fue construido entre 1817 y 1821.

Quimper

Kemper en bretón significa confluencia, y es que en esta pequeña ciudad confluye en río Odet y el Steir. Es conocida por su imponente Catedral y por su porcelana. Este pueblecito de la Bretaña francesa es uno de los más pintorescos por los numerosos puentecitos que atraviesan los ríos y como siempre en Francia, adornados y decorados con flores de llamativos colores.

 

 

Las casas típicas de entramado de madera de los siglos XVI y XVII dan a esta ciudad un encanto especial. Era una ciudad muy comercial y los carteles en las casas, nos recuerdan los gremios de los antiguos oficios de los comerciantes, la calle de los zapateros, de los carniceros, etc.

Pont-Aven

Esta ciudad cruzada por el río Aven es una de nuestras favoritas  y a la que volvimos en varias ocasiones. Este pueblo de la costa meridional de Bretaña es un pueblo rural y marinero.

Los puentes que cruzan el río y los molinos perfectamente conservados, le dan un encanto especial.

A mediados del siglo XIX se estableció una colonia de artistas entre los que estaba Paul Gauguin, que creó la famosa “Escuela de Pont-Aven”. Gauguin buscaba representar lo auténtico, con contornos muy marcados. Es en esta época en Bretaña, cuando empieza a pintar escenas religiosas de procesiones y mujeres rurales con los tocados, como este cuadro titulado “Ronda de niñas bretonas”.

Una de las imágenes más bonitas de este pequeño pueblo de la Bretaña francesa es la casa del molino a orillas del río.

Locronan

Este es uno de los pueblos más bonitos de Francia. Caminar por las calles hasta la famosa plaza central dominada por un pozo es uno de las estampas más conocidas de Locronan. Esta población vivió su auge económico a partir del siglo XIV, ya que se consideraba la capital del textil para velas de Bretaña.

Hoy en día es uno de los pueblecitos de visita obligada en la Bretaña francesa.

El centro histórico es uno de los más famosos de Francia y de hecho sirvió de escenario para muchas películas.

 

 

 

 

 

 

Su bonita plaza es el corazón del pueblo, en ella se encuentran la Iglesia y 14 casas del siglo XVII que, junto con el pozo componen un conjunto arquitectónico único en Bretaña.

Los bajos de las casas históricas del centro del pueblo, reúnen locales donde se venden productos de la artesanía local y dulces típicos bretones, como el famoso pastel bretón (gateau breton). Para elaborarla, se utiliza mantequilla batida semisalada, azúcar, harina y yema de huevo.

Saint-Malo

Saint-Malo es una de las ciudades más impactantes y también más turística. Está situada justo en la desembocadura del río Rance. La imagen de Saint Malo es muy fotografiada por las murallas construidas junto a la playa.

Su centro histórico tiene la particularidad de estar completamente amurallada, en forma circular, que data del siglo XIII. Entre los siglos XVII y XVIII, Saint-Malo alcanzó una enorme prosperidad gracias a sus navegantes. Durante la segunda Guerra Mundial, en 1944, quedó destruida casi en su totalidad pero se reconstruyó con absoluta fidelidad. Esta pequeña ciudad es una antigua estación balnearia y tiene un importante puerto pesquero y de recreo.

Una piscina natural en la costa, que se llena con agua del mar, cuando sube la marea, fue el entretenimiento de la tarde.

El ambiente corsario y de piratas que forma parte de la historia de Saint-Malo les encanto a los niños, ya que todas las tiendas de souvenirs recordaban el pasado de esta ciudad.

Dinan

Está situado a 15 km de Saint Malo. Es una ciudad amurallada rodeada de calles peatonales que desembocan en un río en la parte baja de la ciudad. Tres km de murallas, del siglo XIV, en la parte alta, casas medievales de entramados de madera, completan este precioso pueblo de la Bretaña Francesa.

 

 

 

 

 

 

Un pueblecito encantador con un bonito puerto.

Pointe du Raz

Finisterre es el departamento de Francia situado en el extremo más occidental de Bretaña. Con más de 795 km de costa salvaje y acantilados espectaculares; esta zona de Francia es una de las que más nos recuerdan a Galicia, a nuestro fin del mundo (finis terrae) ya que nosotros compartimos también un lugar en nuestras costas que se llama Finisterre. Nosotros nos detuvimos en Pointe du Raz, que es donde encontraréis uno de los paisajes más salvajes y majestuosos de esta zona de Francia.

Esta punta situada a 72 metros de altura sobre el mar, es uno de los puntos más turísticos de Bretaña. La vista desde los acantilados es un espectáculo.

NORMANDÍA

Esta tierra une mar y bosques, pueblos arraigados desde la Edad Media por los que parece que el tiempo se ha detenido. Normandía es tierra de Iglesias que apuntan al cielo, de pueblos con un encanto ancestral, que han atraído a numerosos artistas que se han establecido en esta zona situada al norte de Francia.

 

Gyverny

Esta localidad situada en la frontera de Normandía, de escasa población rural, llamó la atención de Claude Monet en 1883, que trasladó allí su lugar de residencia. Su proximidad a París, apenas 80 km la separan de la capital de Francia, hizo que numerosos pintores del siglo XIX trasladaran sus caballetes al campo y se dedicaran a pintar al aire libre, como Céanne, Renoir, Sisley o Matisse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los jardines de este pueblecito fueron el escenario de sus  obras más importantes como los Nenúfares, el Estanque de las Ninfeas y el Puente Japonés. Monet vivió en Giverny hasta su muerte en 1926.

 

Vivier-sur-Mer y el Mont-Saint-Michel

Esta es la bahía del Mont Saint-Michel. Precisamente es la bahía donde está el Mont-Saint-Michel el lugar que delimita la zona de Normandía.

Sin duda el lugar más inolvidable del viaje a Bretaña.


Esta bahía es un paisaje donde la enorme extensión de arena, el mar y el cielo parece que se unen, un lugar donde se respira un silencio y una tranquilidad especial, todo acompañado por una luz que lo hace todavía más bonito.

Pero su belleza se incrementa por la noche cuando la Abadía iluminada domina la bahía, una imagen absolutamente inolvidable. Os recomendamos la visita a este lugar tan sobrecogedor de noche, aquí os lo contábamos.

 

Rouen

Esta ciudad situada al noroeste de Francia, fue bautizada por Victor Hugo, como “la ciudad de los Cien Campanarios”.  La prosperidad de Ruán se basa en el comercio sobre el Sena, que la atraviesa. En tiempos de Enrique II se exportan vinos y trigo a Inglaterra, y se importa lana.

Esta ciudad es una de las que conserva más historia de Normandía, sus calles medievales nos remontan a épocas pasadas.

Fue en esta ciudad, en la plaza del mercado donde durante la Guerra de los Cien Años, se ubicó la hoguera donde se quemó a Juana de Arco. Una gran cruz conmemora a esta heroína.

Su puerto constituye una parte importante de la actividad de la ciudad, por su situación estratégica entre París y el mar.

 

Honfleur

El nombre de este pueblo de Normandía significa pequeño estuario. Las casas están cubiertas de pizarra con un alero, que es como se construye en esta zona cerca del mar para proteger el interior de la humedad.

Es especialmente reconocida por su pintoresco y antiguo puerto que fue pintado por artistas como Gustave Courbet o Claude Monet, entre todos. El surgimiento del movimiento impresionista se debía a que los cambios bruscos en la meteorología, hacían que la luz cambiara mucho y eso la hacía mu atractiva.

 

Playas del desembarco de Normandía

Es inevitable no asociar Normandía con uno de los acontecimientos históricos más importantes del siglo XX. Durante la II Guerra Mundial, un 6 de junio de 1944 tuvo lugar la invasión por mar jamás realizada, en el ya épico día “D; y que fue el desencadenante del fin de la guerra.

 

Aquel famoso día 132.000 soldados aliados desembarcaron en las playas Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword, en la costa de Normandía.

La Batalla de Normandía en 1944, denominada en clave Operación Overlord, fue la invasión de Europa, llevada a cabo en Normandía, entonces ocupada por la Alemania Nazi. El desembarco fue ejecutado por las fuerzas aliadas en la II Guerra Mundial. El esfuerzo Aliado se concentró en desembarcar en Europa un ejército, que después de liberar Francia, llegara hasta el mismo corazón del Tercer Reich.

La Operación Overlord involucraba al grueso de los ejércitos estadounidense y británico, apoyados por tropas auxiliares francesas, polacas y de otras nacionalidades para asaltar las playas de Normandía, por medio de desembarcos anfibios.

Esta es la situación geográfica de estas playas que son muy tranquilas y solitarias pero que nos recuerdan que hace no demasiados años, tuvo lugar una terrible batalla.

Las playas del histórico desembarco situadas en el oeste de Normandía

En Arromanches, Museos como el del desembarco, los tanques y restos de los búnkeres nos recuerdan aquel episodio de la historia.

El famoso cementerio americano de Colleville sur Mer, está situado encima de Omaha Beach.

Caen

Es la capital y la ciudad más grande de la Baja Normandía. Durante la batalla del 6 de junio de 1944, y durante los días posteriores, la ciudad sufrió un terrible bombardeo que causó la muerte de miles de personas y la destrucción de casi toda la ciudad. La Universidad también fue destruida pero se reconstruyó y es una de las más antiguas de Francia.

 

Chartres

Chartres está a unos 90 km de París. Su identidad está ligada a la impresionante Catedral gótica que es Patrimonio Mundial.

La Catedral de Chartres, de los Siglos XII y XIII, es una joya del Gótico francés, famosa no sólo por sus dimensiones, sino por su belleza: su Chapitel meridional, sus esculturas, muy bien conservadas, sus magníficas vidrieras del siglo XIII y su Trascoro Renacentista. Representó el símbolo del poder de los obispos de Chartres.  La Catedral tiene la más rica y antigua colección de vidrieras de Francia, con 172 ventanas, representan escenas de la Biblia y vidas de los santos.

Como guinda final a este viaje, pasamos unos días en Paris y en Disneyland, porque

los viajes hay que adaptarlos para todos !!

Seguro que este viaje por Bretaña y Normandía os habrá hecho pensar que este podría ser un destino para vuestras próximas vacaciones.

Una zona que ha sido escenario natural de más de 250 películas.

Un viaje por Bretaña y Normandía en coche del que guardamos muy buenos recuerdos.